Una victoria por todos

El denominado ‘edadismo’ se ha convertido en un problema a considerar dentro del mundo laboral. Los profesionales de más de 45 años se topan cada vez con más barreras a la hora de encontrar un empleo.

Sin embargo, el pasado 28 de enero sorprendió la noticia; Carlos Sainz volvía a alzarse campeón Dakar, esta vez a sus 57 años.

El ganador de Rally en 5 ocasiones (2 internacional), se alzaba con su tercer Dakar (2010, 2018) a principios de este año contra todo pronostico y ante una parrilla de salida llena de corredores jóvenes, entre los que se encontraba Fernando Alonso, del que Carlos opina:

 “No tenía experiencia en pilotar en tierra ni en ir con copiloto, pero creo que lo ha hecho muy bien. Se lo preparó bien, se lo tomó muy en serio y con el talento que tiene lo normal es que lo haga como lo ha hecho’’

Esto nos hace reflexionar sobre la importancia de la experiencia, y lo que esta supone para un equipo humano. La experiencia aporta perspectiva, desde la cual es más fácil tomar decisiones, afrontar problemáticas y sobreponerse a los inconvenientes. Y es que el talento y la juventud, no lo es todo.

La discriminación por edad es la más frecuente en las empresas, así, de los tres millones de parados que hay en nuestro país, millón y medio superan los 45 años y se encuentran con grandes dificultades para encontrar empleo. Ser mayor de 45 años no debería ser un impedimento para su contratación, y convendría valorar su experiencia y conocimientos acumulados, tanto en el ámbito laboral, como en el personal.

Las personas con la edad no pierden la motivación, ni la capacidad de trabajo, ni la de adaptación al cambio. 

La victoria de Carlos Sainz, es la muestra de ello.